9/21/2020

Luna (canto de ordeño)

A su memoria 
DON SIMON DIAZ
1928-2014

Luna,
lunita, luna lunera,
luna llena de mi llano, 
luna nueva montañera, 
luna.

En tu espejo quien pudiera
arroparse con mastranto
luna, lunita llanera,
luna.

Con tu nacer se entrevera
el aguacate y la lapa,
luna nueva montañera,
luna.

Terminada la faena,
peones de hacienda y de hato
arrejuntan en canciones
su machete, su frazada
su aguardiente y su tabaco,
luna.


Autor: Manuel Bastidas Mora/Venezuela
Copyright/Todos los derechos reservados


Se dice que la costumbre de cantar durante el ordeño, es propiamente llanera. La magia del proceso está en ese conocimiento y sentimiento que se crea entre el hombre y el animal. El hecho que la vaca aprenda incluso  su turno para ser ordeñada, es muestra de mansedumbre y camaradería hombre-animal. Los cantos de ordeño contribuyen a amansar y tranquilizar los animales. En la copla que se canta, va casi siempre el nombre de la vaca, como parte de la estructura de los versos o como aditamento final que el hombre repite dos o tres veces para asegurarse que se acerque la vaca de ese nombre y que el becerrero aproxime el respectivo becerro. 

Fue Don Simón Díaz uno de los máximos exponentes de la copla venezolana, del canto al ordeño, del canto al trabajo del campesino y de la faena del llanero. Quise con estas letras rendir un humilde homenaje a su memoria y su legado, fuente inagotable de aprendizaje y de amor por esta bella Patria. (con la colaboración de http://cuentaelabuelo.blogspot.com)


9/18/2020

Mi carta (canción en género vallenato)


Quiero escribirte una carta con pocas letras
pero que hable del amor; de ese que tú y yo tuvimos,
que fue bonito, que nació de un imposible,
pero que fue superando todo por estar unidos.

Que diga 
todo lo que te amo
y recuerde
todo lo que vivimos,
que sienta
como siente mi pecho,
palabras
que nunca nos dijimos,
que le hable
a tu corazón bonito,
que nazca
del sentimiento vivo,
que le hable 
a tu corazón bonito
que sabe
que siempre lo he querido.

Yo sé morena;  fui culpable del fracaso
y no se lo achaco a nadie, fueron cosas del destino,
las malas juntas, los amores pasajeros,
los amigos y parrandas se sembraron en tu olvido.


Por eso
le pido al Dios del cielo
que le hable
a tu corazón herido,
que sepas
que no quiero esta vida
y si vivo
es porque estas conmigo,
perdona
si no entiendes mi letra
es que el llanto
me borra lo que escribo,
perdona
si no entiendes mi letra
es que solo
quiero volver contigo.


Si acaso en cofre del perdón 
esta carta consigue su destino,

prometo 
recuperar el tiempo perdido 
por lo malo que he sido,
te juro
por los santos del cielo
que a viejos
llegaremos unidos,
te juro
por la Virgen del Carmen
que muero
en tus labios dormido.


Si en cambio estas sentidas letras
las tiras al cofre del olvido,

recuerda
cuando ya estes viejita
que quise
volver arrepentido
y que solo
quedaron de ese amor
recuerdos
que ya se habrán perdido
y que solo
quedaron de ese amor
las sombras
y el polvo del camino.


Autor: Manuel Bastidas Mora/Venezuela
Copyright ©/Todos los derechos reservados


5/06/2018

Imaginación





Duérmete mi niño,
duérmete sonriendo,
que es la ronda de astros
que te va meciendo.
GABRIELA MISTRAL

  
Juegan dos niñitos
dentro de mi ser,
yo los quiero ver,
mas no puede ser,
¡tengo nueve añitos!

Al pasar el tiempo
llegaré a crecer,
los veré nacer,
los he de tener,
justo en su momento.

Cubre mi atención
buscar la mujer,
que me haga saber,
que quiere tener
hembra y un varón.

Tener un hogar
con esa mujer,
tengo que aprender
que por un deber
me debo casar.

¡Deja de pensar!
manda una mujer,
(mi madre ha de ser)
me va a reprender,
mejor a estudiar.

Toma mis manitos
como lo hizo ayer,
y vuelve a leer
al gran Gulliver
y a los enanitos.

Me da cariñitos
después de comer,
y me duermo al ver
desaparecer
a mis dos niñitos.



Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
Copyright ©/Todos los derechos reservados




5/03/2018

Separación




Aún no entiendo porque sueño contigo,
si tu mundo ya no es mío
ya todos tus besos son compartidos
y ni siquiera te importa si yo vivo.
Lizeth Capristán S.


Aún recuerdo la mañana
que selló nuestros destinos,
estábamos allí, entre tanta gente
en el salón donde separan los caminos,
encrucijada fatal de pecadores,
donde dividen a mitad lo antes vivido.

Mi corazón latía, tu corazón latía,
era el final de tantos miedos,
ambos lo sabíamos:
¡habíamos perdido!.

Vestida tú de negro y blanco,
medio luto y corazón constreñido,
Vistiendo yo de gris y negro, oscuras sombras,
oscuros los recuerdos del olvido.

Me volví de espaldas al oír tu nombre,
estabas tan bella,
yo, estaba sumido en la terrible pena del recuerdo,
rememorando lo que un día fue,
con la tristeza y nostalgia de haberlo vivido.

Te volteaste al verme y no te quise ver,
dijeron mi nombre mas no era conmigo,
te nombraron a ti,
ya… sin mi apellido

Cuando ambos firmamos exhalé un gemido,
rompimos cadenas de oro corroído,
ya no tengas miedo que por miedo hemos perdido.

Por miedo perdí lo que había querido,
por miedo perdí la esposa,
los hijos, el hogar y el sentido.

Tú también perdiste pero ya no temas,
quedan los recuerdos,
queda lo divino.

queda la esperanza de cruzar el río,
buscar tu verdad,
sin que estés conmigo.

No nos robarán esto que vivimos,
No lo robarán 
porque ya lo hemos perdido.

Autor: Manuel Bastidas Mora/Venezuela
Copyright ©/Todos los derechos reservados










5/02/2018

Infinitamente tanto




De otro. Será de otro.
Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro.
Sus ojos infinitos.
PABLO NERUDA


Recuerdo cuando me decía te amo
como un murmullo indescifrable,
irrumpía en mis labios
entreabriendo su boca desafiante,
llevando el licor de sus besos
a la memoria de mi embriaguez.

Lo recuerdo tanto
y me duele tanto,
ya no ser el siervo de sus sentimientos,
no trastocar la lividez de sus emociones,
como hacía ayer,
hasta verla transformada
en el rojo encendido de sus instintos,
de sus pasiones.

Me duele tanto,
la recuerdo tanto,
infinitamente tanto…

Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
Copyright ©/Todos los derechos reservados