10/20/2016

V i v o


"Vive, alma,
a expensas de tu servidor"
William Shakespeare


Vivo del recuerdo,
del recuerdo vivo,
de un amor eterno,
de un amor perdido.

Vivo de las noches
que pasé contigo,
noches de pasión
hoy en el olvido.

Vivo de la muerte
que me ha perseguido,
del alma penando,
corazón partido.

Vivo en soledad,
en noches de frío,
en días de invierno,
consumido en vino.

Vivo de un instante
que parece un siglo,
lejos de tu amor,
con la vida en vilo.

Vivo la añoranza
de haberte querido,
seguirte queriendo
sin que estés conmigo.

Vivo del presente
sublime y divino,
de lo que heredaste,
que fueron mis hijos.

Vivo del recuerdo,
del recuerdo vivo,
de un amor eterno,
de un amor perdido.



Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
Copyright ©/Todos los derechos reservados


Frente al mar



                                                                                                       (DIARIO DE CUBA, 2004)



Rememorando entre llantos
mi pasado frente al mar,
de repente vi llegar
¡amores de mis encantos!

Eran mis hijos graciosos,
mis hijos hechos canción,
brotaron del corazón,
¡como frutos glamorosos!

preguntándome mi niña
que cuando iba a regresar,
no le pude contestar,
¡por su olor tan dulce a piña!

De seguido mi varón
preguntó con tono ameno
que si lo echaba de menos,
¡como al dulce del melón!

Ambos tomaron mis manos
preguntándome al oído,
¿por mi madre que haz sentido?,
¡huele a peras y bananos¡

Recuerdo que no llegaba,
lloré con mucho dolor,
su madre es todo mi amor,
¡dulce sabor de guayaba!

Guayabas, peras, bananos,
melón y piña madura,
sabores que en mí perduran,
¡dulzuras que tanto amo¡
                                                                                           


Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
Copyright ©/Todos los derechos reservados






10/17/2016

Enfermo corazón ¿Qué hago contigo?


Enfermo corazón ¿Qué hago contigo?
estás en mi razón, ya no me excluyas,
las penas que pensaste solo tuyas,
compártelas, por Dios, también conmigo.

Mi aliento y tus latidos son testigo,
no entiendo corazón que ya no intuyas
que al palpitar silente me destruyas,
que tú eres lo que soy y soy tu amigo.

Un órgano vital, mi compañía,
que vives en mí ser, que me compensas,
eso eres corazón de mi tormento.

Te invito a platicar por un momento,
Explica por favor qué es lo que piensas,
quizás la pena tuya se haga mía.

¿Has muerto en mi dolor y a mis expensas?
Entiendo corazón… ¡Cuanto lo siento!



Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
Copyright ©/Todos los derechos reservados


10/14/2016

Carta del adiós






Pasé, como han de pasar las aguas,
una gota en el caudal que te ha tocado vivir,
insignificante para el río inmenso de tus pasiones,
pero una gota viva que me agitó
desde lo profundo de tu fondo rocoso
hasta lo más alto de tu grandeza.

Allí, donde el aire choca tus aguas,
allí, donde nadie llegó,
allí pretendí llegar,
quizá lo logré, quizá no…
solo el tiempo dará la respuesta
cuando no sea parte de tu tiempo,
cuando el verano intenso haya hecho mella en tus aguas,
cuando el sol horade las orillas de tu cauce,
pero no aún, aún no,
ahora es invierno, el invierno de tu vida
y caen del cielo torrenciales gotas.

Quiera Dios que perdure tu tiempo,
quiera el tiempo que perdure tu invierno,
quiera el invierno que perduren tus aguas,
quiera Dios.

Me toca tomar la orilla del cauce
y ocultarme de las brasas del sol, disiparme,
bajo una roca perturbada por la brisa, disiparme,
entre hojarascas muertas que se hacen abono y alimento,
separado de la fuerza de tus corrientes impetuosas,
sin formar parte de ti, sin ti… sin mí,
a resguardo de la muerte, huyendo del sol del olvido
con la suficiente vida para amarte el resto de mi vida
para amarte infinita y eternamente
como te amé, como te amo… como te recuerdo,
como recuerdo cada momento cuando era de ti,
cuando me llevaste en tu caudal al fondo y al cielo,
cuando fui parte de ti, de tu fulgurante corriente de vida.
Recordarte como te recuerdo…
amarte como te amo.

No pretendo la muerte ni ansío su oscuridad,
empero, separado de tu cauce en algún momento llegará,
me descubrirá escondido entre la hojarasca
y tomará de mí la vida,
desgarrado de tus orillas me llevará,
pero el agua es energía
y la energía no se disipa, se transforma evaporada,
y arrastrado por la brisa de tus fuerzas
llegaré a las nubes que te cubren del sol
y aún por encima de ellas,
al lado de la estrellita solitaria
que tanto vimos, que tanto quisimos,
allí estaré,
junto al hijo de nuestro amor
y lejos de ti,
indefinidamente.

Ya es tarde y debo partir
largo trecho de soledad me espera
casi una eternidad,
y aun así, partiendo con la tristeza de perderte,
siento la alegría de saber que alguien me espera,
"la estrellita que nunca más estará sola",
¡el hijo de nuestro amor!

Quizá algún día llegue el verano de tu vida
quizá allí te hagas gotita y vueles evaporada al infinito…
quizá vuelvas a nosotros, allí estaremos,
dos amores de tus tiempos,
uno hijo, uno novio…
uno estrella, uno… yo.

Ya siento lejanas tus lágrimas
y oigo las risas de nuestro hijo.



Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
Copyright ©/Todos los derechos reservados



In memorian a mi querido viejo



In memorian
a mi querido viejo
y a los viejos de todos



Sé que tú no merecías
secarte, morir, caerte.

Fuiste tú padre querido
tronco del árbol frondoso
cuyo verde esplendoroso
dio cobijo al tierno nido.

Mas el tiempo ha decidido
que tu otoño se haga eterno,
fuiste ayer leñoso y tierno
eres hoy árbol caído.

Y es que mientras más crecías
más se achicaba tu suerte.

Cada año fue consumido
con el nacer de una rama,
nada esperes del mañana,
ya tu tiempo ha transcurrido.

Mas todo tiene sentido,
nacer, crecer y vivir,
tener hijos y morir,
¡Adiós mi padre querido!

Corta vida que tenías,
larga, tan larga tu muerte.


Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
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