10/08/2016

Bipolar



“La depresión maníaca está tocando mi alma. 
Sé lo que quiero 
pero simplemente 
no sé como aceptar el conseguirlo.”
Jimi Hendrix



Suelo ver lo que nadie ha visto,
pero no me ocurre igual con lo que ven los demás,
soy ciego para la realidad
y endioso en mis noches a una mujer que nadie conoce,que nadie ha visto, 
solo yo en mis estadios de ternura 
y en el eufórico tren de rencores en que regreso, 
solo en mi ansiedad y mi depresión, en mi bipolaridad.

Solía creer en la fantasía de la realidad; 
pero no existe, no existe realidad en la fantasía,
la fantasía es... la mentira que dibujo para mí, 
para creerme, para creer que existes
,y funciona, en mi locura, funciona.

Por eso veía como una fantasía hacerte el amor
y subía al cielo (recuerdas que te lo decía) oscureciendo la realidad,
puesto que nunca había despegado de la cama,
pero sí, subí al cielo y conocí su azul en tu azabache,
¿Cómo negarlo?, recuerda: “soy bipolar”.

Solía creer que eras perfecta
y terminaste siendo una sombra en que tropiezan los corazones,  
cayendo a los vacíos inducidos de la depresión,
no existe realidad en la fantasía, tú no existes, 
pero sí, te creí perfecta, te creí y… existes para mí, aún existes para mí.

Te amé porque te creí fantasía, 
te solía decir que estabas en lo alto del altar, como las diosas del Olimpo, 
de todas l
a más bella y poderosa,
pero estabas sobre la tierra tan igual que cualquier mortal.
Y te amé… y te amo.

Tus pies estrechos, delgados, eran para mi alegría,
eran los pies más hermosos, los de una diosa,
y con ellos te plantaste en el altar de mis fantasías,
idealicé mal: tus pies son feos y malcarados;
las diosas no existen,
y descubrí mi estado bipolar porque tú me lo hiciste ver,
abriste mis ojos y enceguecí en las tinieblas de tu azabache
(otra vez tu azabache).

Recorro ahora el mundo de la bipolaridad
viviendo la realidad de la mentira
no existe realidad en la fantasía, pero poco importa, nada importa, 
tú, la diosa de hermosos pies, no existes, nunca exististe
Pero exististe, viviste y vivirás en mí.
y te amé… y te amo.



Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
Copyright ©/Todos los derechos reservados






Versos Negros VI




¡Tanto costó convencerme!
¡maldita esta suerte mía!
supe que no me querías
postrero a yacer inerme.

Vi tu sonrisa entre cirios
aun con mi aliento apagado,
y mi cuerpo subyugado
entre maderas y vidrios.

Féretro negro sin brillo
en el centro del salón,
tú, recostada al sillón
finges llorar ¡Que sencillo!

Mas te vas quedando sola,
lágrimas secas a prisa,
descubres tu cruel sonrisa,
maldices mi última hora.

Empero el ángel de muerte
ha borrado tu destino,
y al recodo de un camino,
hoy morirás, ¡Negra suerte!

Sigue fingiendo tu llanto,
hoy me verás, ¡Quiero verte!
  


Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
Copyright ©/Todos los derechos reservados


Décimas a mi Epitafio



He de escribir unas prosas
en memoria de mi nombre,
epitafio gris del hombre
que yace bajo estas lozas.
Escribiré tantas cosas,
(sin tentar en alabarme)
que un: “gracias por tanto amarme”
será el fin de la escritura
y el sello en mi sepultura
será tu adiós al marcharme.

Un adiós sin esperanza
se ha de escribir sin mi pluma:
“murió de amor en la bruma
quien hoy yace en lontananza”.
Bien sé que la gris balanza
donde pesé mis pasiones
se inclinó hacia las traiciones
que tu falso amor urdía,
fuiste ajena siendo mía,
hoy fenecen las razones.

Mi muerte es tu libertad,
(esto no lo escribiré)
al fin hoy te liberé,
pero: ¡calla la verdad!
Si en el engaño hay maldad
ya muerto no he de engañarme
y el -gracias por tanto amarme-
no hará tinta en mi epitafio,
quizá sí en el cenotafio,
donde nadie pueda hallarme.



Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
Copyright ©/Todos los derechos reservados



Equilibrio Desigual


Un amor tan imposible
equilibrio desigual,
una, riada indetenible,
otro, charco de humedal.

Espada de cuarzo puro,
paciencia de pedestal,
espinas del árbol duro,
frescura del manantial.

Presencia tan arrogante
con fuerza de vendaval,
el balsámico sedante
del jardín primaveral.

Amor de mentiras blancas,
veneno de la coral,
arroyo con aguas mansas,
volcán de fuego infernal.

Cielo violeta estrellado
bajo el calor matinal,
Monte de Venus sagrado
de un demonio angelical.

Mar de las aguas profundas,
alta copa del nogal,
temporal de aguas inmundas,
terciopelo del trigal.

Polluelo de pluma verde
que adormita en su nidal,
lluvia que en el mar se pierde,
mes sin signo zodiacal.

Un amor tan imposible
dibujado en un cristal,
consecuencia predecible,
un triste adiós y un final

Nada perdura por siempre,
todo acaba por igual.


Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
Copyright ©/Todos los derechos reservados


 

Con tu Adobito de Flores (versos octonarios)


A mis abuelitos
In memorian


¡Mi viejita ponga leña que quiero comer asado!,
traigo en la busaca carne que compré sin pedir fiado,
vamos a comerla vieja, con tu adobito de flores,
que al pasar los tiempos malos solo quedan los mejores.

¿Recuerdas de jovencitos cuantas espinas comimos?
y ansina siendo tan pobres ¡hasta casorio tuvimos!,
un rancho de cañamarga, conuco y un burro en pelo,
más la riqueza de hacerme por tu amor padre y abuelo.

Bajo este techo crecieron cinco hijos y trece nietos,
viejita, ¡si que sufrimos!, pá darles platos completos,
y ya que estamos solitos viejita de mis amores,
¡vamos a comer asado con tu adobito de flores!



Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
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