9/16/2016

Versos Negros (III)



El arcángel alza el vuelo,
su hoz brilla en la oscuridad,
no es su culpa mi maldad,
busco las puertas del cielo.

Mas han cerrado por duelo
y vuelve mi alma a la tierra,
mi sangre muerta se aferra
como la vid al majuelo.

Es mi cadáver tan frío
cual nevisca del invierno,
por tal busco en el averno
el negro calor que ansío.

Azrael encara el alma
de los que impetran condena,
tanto tarda expiar mi pena
que voy perdiendo la calma.

Mi lar yace en el infierno,
para mí no existe el cielo.



Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
Copyright ©/Todos los derechos reservados


Sombras de Barcellas (soneto)



Hoy nuestro adiós decides, mi amor, y te confieso
que dejo tu aposento desecho y desolado,
he de iniciar el viaje del que ya no hay regreso
llevando en mi bagaje todo cuanto me has dado:

Puñales en mi pecho de aquel perdón negado,
cual yertas las espinas hincadas en el hueso
y en mis ojos las huellas del llanto apaciguado
por el dulzor amargo de aquel último beso.

En la estación de trenes se anuncia mi partida
y abordo soledades que amainan ilusiones,
cruzando derroteros que han de borrar mis huellas.

Un tren sin esperanza, sin rumbo, sin salida,
divaga entre los rieles cubiertos de rispiones
bajo grotescas sombras de unas viejas barcellas.​



Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
Copyright ©/Todos los derechos reservados



9/15/2016

Veinte estrofas para una flor


I
Bella flor esplendorosa
jardín de mi ensoñación,
es tu aroma de pasión
el manantial de una diosa.

II
Diosa que inspira las penas
de un mortal enamorado,
dulce color nacarado
envidia del Azucena.

III
Azucena y lis germinan
puestas de cara hacia el sol,
la Ixora y el Girasol
por tu belleza declinan.

IV
Declinan avergonzados,
no se pueden comparar,
aroma del azahar
son tus pétalos rosados.

V
Rosados como tus pies
son tus labios encendidos,
ante ellos quedan rendidos
el Abedul y el Ciprés.

VI
Ciprés crece en el camino
robando luz a las rosas,
son tus manos primorosas
la ilusión de mi destino.

VII
Destino del caminante:
lograr el sueño anhelado,
eres Jazmín azulado,
tú Violeta, yo tu amante.

VIII
Amante por ser mi amor
no por ser la de segunda,
soy la tierra vagabunda
donde ha de nacer tú flor.

IX
Flor que estás en el capullo
con pétalos mil colores,
te ruego: no te enamores
hasta que pueda ser tuyo.

X
Tuyo hasta más no poder,
hasta que la vida quiera,
la Gladiola lisonjera
se embriaga con tu querer.

XI
Querer y ser son dos verbos
de la prosa que engalana,
eres suave cual la grama
en que retozan los ciervos.

XII
Ciervos vienen tras de ti
arramblados por los celos,
mejillas de terciopelo
y perfume de alhelí.

XIII
Alhelí de mi señor
tan selecto como tú,
Amapola del Perú
donde posa el Ruiseñor.

XIV
Ruiseñor que en la penumbra
huele el néctar embriagante
a Clavel Rojo radiante
de tu piel que lo deslumbra.

XV
Deslumbra por caridad
mi alma llena de amor,
dame una esperanza Flor
de amarte con libertad.

XVI
Libertad quiero perderte
en los brazos de mi amada,
Preciosa Lila Estrellada
siempre he querido tenerte.

XVII
Tenerte y hacerte mía,
esa ha de ser mi condena,
serás Dalia de mis penas,
mi pasión y mi alegría.

XVIII
Alegría irreverente,
jurando su amor eterno,
un sentimiento tan tierno
que hace temer al valiente.

XIX
Valiente es el sol de oriente
que hace crecer la esperanza,
la luna con su añoranza
tiene cuatro horas, él veinte.

XX
Veinte estrofas a una flor,
las compuse para ti,
te suplico: ¡dime sí!
al declararte mi amor.


Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
Copyright ©/Todos los derechos reservados




Psicopatía



"Yo soy la proyección de la mentira en que vives, 
júzgame y senténciame 
pero siempre estaré viviendo en ti"
CHARLES MANSON​



Si oscuras decisiones he tomado
será porque he vivido en el suspenso,
de ser adicto infame al desenfado,
porque primero actúo, luego pienso.

En miles ocasiones he acertado
y en otras tantas miles fallo y sigo,
si solo con vivir es demasiado,
no piensen bendecir lo que maldigo.

Son tantos los momentos que he llorado
que enrumbo el sutil beso de la muerte
desde los nubarrones del pasado
hacia el presente negro de mi suerte.

En tanto que una risa me he guardado
hasta que el psiquis criminal despierte.


Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
Copyright ©/Todos los derechos reservados


Versos Negros (II)



Divago por lontananza
retazos de vida vana,
perdí la fe en el mañana
derrumbado en añoranza.

La vida por cruel venganza
me cruzó negros caminos,
sucumbí en mil desatinos,
fue mi paga malandanza.

Hoy que vago en espesuras
rememoro mi vivencia,
solo recuerdos de ausencia,
lágrimas y sepulturas.

Mi alma vagante reposa
cuando visitan mi tumba,
y una lágrima retumba
al perecer en la loza.

Tres lágrimas y tres rosas,
mi madre y mis dos pequeños,
flor de pétalos risueños,
llanto de almas bondadosas.

¡Proteja Dios mis dos hijos!;
¡resigne a mi anciana madre!



Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
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