9/15/2016

Falso Infinito (soneto)



Si he brindado en el gris cáliz infinito
del dosel acrisolado en tu tatuaje,
ha de ser porque a mi piel no me limito
o el amor se decolora en tu lenguaje.

Si he cargado rencoroso el equipaje
con bocetos que un voraz calco dibuja,
ha de ser que emprendo solo un largo viaje
o la dermis de mi piel parte la aguja.

En mi pecho he de tatuarme un ser salvaje
que apaciente mil demonios en paniego,
con el cáliz de piel gris hecho serraje

y el crisol de tu dosel dispuesto al fuego;
la infinita falsedad de tu tatuaje
amerita ser tapiada en el jalbego.



Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
Copyright ©/Todos los derechos reservados


 

Versos Negros (I)



Solo un alma muerta
puede ver las sombras,
sepulturas yertas
y negras alfombras.

Solo un alma muerta
vive en el abismo,
atrofia el cinismo
por la muerte incierta.

Del sepulcro frío,
un lecho infecundo,
sale el cuerpo mío
fuera de este mundo.

Hogueras de infierno,
el rojo del fuego,
mi cuerpo es eterno,
el sufrir no niego.

Son mis versos negros
como negra muerte,
negra fue mi suerte,
negro mi consuelo.

Mi vida fue triste...
y aún vivir yo quiero


Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
Copyright ©/Todos los derechos reservados


 

Lucía


Era un cautivo beso enamorado
De una mano de nieve que tenía
La apariencia de un lirio desmayado
Y el palpitar de un ave en agonía
LUIS G. URBINA

Copa reluciente de vidrio esmaltado,
sangre vino grana en su interior ardía,
recuerdo de un beso, vil melancolía,
Era un cautivo beso enamorado.

El frío de la muerte su cuerpo cubría
y sobre su pecho detuvo el pasado,
retiré el anillo de oro nacarado
De una mano de nieve que tenía.

Anillo de amor que le había obsequiado,
la tarde de invierno que la pretendía,
hoy, otoño triste su cuerpo vestía
La apariencia de un lirio desmayado

Mis lágrimas rojas te cubren Lucía,
El vestido blanco con que te has casado,
Y siento en mi pecho el corazón hinchado,
Y el palpitar de un ave en agonía.
 

Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
Copyright ©/Todos los derechos reservados



Tú, mi bella actriz (Glosa en homenaje a Juan Gabriel)



Abrázame muy fuerte amor mantenme así a tu lado, 
yo quiero agradecerte amor todo lo que me has dado, 
quiero poder corresponderte de una forma o otra a diario, 
amor yo nunca del dolor he sido partidario. 
JUAN GABRIEL 


Los años me dieron tu vida para ser feliz, 
he sido el actor de tus tiempos, tú, mi bella actriz, 
cerró nuestra mejor función y el tiempo ha terminado, 
abrázame muy fuerte amor mantenme así a tu lado. 

Ha sido mi mayor fortuna haber vivido en ti, 
si desde que éramos chiquillos haz estado en mí, 
que bello ha sido ser tu amor del hoy y del pasado, 
yo quiero agradecerte amor todo lo que me has dado. 

¿Sabes que al paso de los años te fui siempre fiel?, 
¿qué hiciste de mi otoño primavera, leche y miel?, 
¿qué quiero agradecer a Dios hacer de ti un santuario? 
¡quiero poder corresponderte de una forma u otra a diario!. 

Hoy parto de mi tiempo al sueño de tu corazón, 
ya no hay dolor y entre tus brazos hallo bendición, 
aplaude mi actuación postrera y cierra el escenario, 
amor yo nunca del dolor he sido partidario. 

¡Abrázame muy fuerte amor…! 



Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
Copyright ©/Todos los derechos reservados


 

9/14/2016

Licantropía


"Venimos de la noche
y hacia la noche vamos".
Vicente Gerbasi

Luna llena de sangre y de desgracia,
ruge el lobo que llevo reprimido,
de mis venas se expande vil la gracia,
mi cuerpo se transforma inconsciente y felino.

Aúllan las estrellas en la noche,
el licor y el sexo corroen mis sentidos,
tomo el tren rojo de la lujuria,
cabalgo junto al mar de los mil ríos.

Brisa negra que choca con mi cuerpo
apaga mi sudor y marca mi destino,
quiero más licor busco más sexo,
camino hacia el infierno de los vivos.

En su interior te encuentro fulgurante,
despiertas mis pasiones,
mi cuerpo está encendido,
antes que salga el sol he de tomar tu sangre,
probar de tus entrañas,
cumplir con mi destino.

El calor me despierta ahogado en un gemido,
soy hombre nuevamente, moderno y reprimido,
ni tan solo un recuerdo de haberte poseído,
regreso en el tren rojo y tú no estás conmigo.

Me miro en el espejo,
mi traje esta roído,
una gota de sangre reseca lo ha curtido,
en ella está tu rostro, tu aroma, tu cuerpo tan divino.

Ya llegará otra noche de sangre, luna y vino,
y otra noche de luna me llevará  al camino,
seré de nuevo lobo
con instinto asesino.


Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
Copyright ©/Todos los derechos reservados